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Mirador Espiritual PDF Imprimir E-mail
Escrito por Dr. Ricardo A. Novoa Arciniegas   
Viernes, 16 de Julio de 2010 16:04

LA GRACIA

LA GRACIA

 

La gracia la podemos definir como el acto misericordioso de Dios por el cual ofrece salvación y vida eterna a todos los pecadores que ponen su fe en Cristo para ser salvos. Creo que donde mejor podemos ver el mensaje de la Gracia es en las palabras de Jesús cuando dice: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." Juan 3:16.

Para hablar de la gracia de Dios, tenemos que considerar que es el don más grande que todo ser humano ha recibido sobre la faz de la tierra, ya que la gracia contiene la suma del amor, bondad, misericordia y compasión; es el favor inmerecido de parte de Dios a nosotros. Por lo tanto, los creyentes debemos de perseverar en la gracia que Dios nos concede, ya que este es un regalo que no lo merecemos.

En la palabra de Dios encontramos que en Ge. 6:8 fue donde por primera vez se menciona la palabra gracia, y dice: "Pero Noé halló gracia ante los ojos de Dios". Aquí podemos ver como la gracia se manifestó salvando a toda la humanidad; a través de Noé y su familia.

La gracia se recibe por fe; sin fe no podemos haber recibido este regalo tan grande, no podemos obtenerlo por nuestro medio, sino que la salvación está basada en lo que Jesús hizo en la cruz del calvario. La salvación no es por obras, para que nadie se gloríe.

Dios misericordioso se compadece de sus hijos, porque Él conoce las debilidades y dolencias de ellos, el mejor de sus seguidores necesita de su compasión. Como un padre terrenal siente profunda compasión por sus hijos cuando ellos fracasan, sufren o son maltratados; así también, el Padre celestial sufre cuando los suyos están sufriendo.

La sagrada Palabra nos dice que nadie puede ser salvo por buenas obras de amor, ni grandes esfuerzos por obedecer sus mandamientos. La persona se salva por su gracia. Las razones para eso son las siguientes:

1- Todos los que no son salvos están muertos espiritualmente, bajo el dominio de Satanás, esclavizados al pecado y bajo la condenación eterna de Dios.

2- Para ser salvos, debemos recibir la provisión de Dios de salvación, recibir el perdón del pecado, obtener la vida espiritual, ser librados del poder de Satanás y del pecado, ser hecho una nueva criatura y recibir el Espíritu Santo. Ningún esfuerzo propio, por grande que sea, puede lograr lo anterior.

3- Lo que produce la salvación es la gracia de Dios por la fe. El don de gracia incluye lo siguiente: a) Primero, se produce el llamado al arrepentimiento y a la fe. Junto con ese llamado viene la obra del Espíritu Santo dentro de la persona, que le da el poder o la capacidad de responder a Dios; b) Los que responden en fe y arrepentimiento y aceptan a Cristo como Señor y Salvador reciben gracia adicional para ser regenerados o nacidos de nuevo mediante el Espíritu y ser llenos de Él; c) Los que llegan a ser nuevas criaturas en Cristo reciben continua gracia para vivir la vida cristiana, resistir al pecado y servir a Dios. Los creyentes se esfuerzan por agradar a Dios mediante su gracia que obra dentro de ellos. La gracia de Dios obra dentro de los creyentes consagrados tanto "el querer como el hacer, por su buena voluntad". De principio a fin, la salvación es por la gracia de Dios.

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Última actualización el Viernes, 16 de Julio de 2010 17:14