Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

Mirador Espiritual PDF Imprimir E-mail
Escrito por Dr. Ricardo A. Novoa Arciniegas   
Miércoles, 09 de Junio de 2010 00:06

EL ARREPENTIMIENTO

EL ARREPENTIMIENTO

El significado fundamental de arrepentimiento en griego significa "un cambio de dirección del ciento por ciento"; es decir, ir de la dirección antigua a otra diferente por completo, a una nueva vida. Hay que desechar la vida vieja en la que seguimos nuestra propia voluntad, para obedecer ahora la voluntad de Dios.

El arrepentimiento no es sólo sentir, pensar y avergonzarse por los pecados pasados, sino además, apartarnos de ellos y de la vieja vida. Es olvidarnos de lo que queda atrás y extendernos a lo que está por delante. Una vez que hayamos confesado nuestros pecados a Dios, y buscado su perdón, debemos creer en Él y confiar en su perdón.

Por lo consiguiente, el arrepentimiento no es una mirada al pasado, sino una mirada orientada al futuro, ya que el arrepentimiento nos capacita para mirar hacia adelante y para progresar en nuestra nueva vida en Cristo. Por lo tanto, la fe y el arrepentimiento se producen al mismo tiempo y actúan juntos.

Hechos 8:22 "arrepiéntete, pues, de ésta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón". La decisión de volverse del pecado a la salvación en Cristo, incluye la aceptación de Él no sólo como Salvador de la condena del pecado, sino también como Señor de la vida de quien te acepta. Así que el arrepentimiento implica un cambio del señorío de Satanás, al señorío de Cristo y de Su Palabra.

Hechos 26:18 "para que abran sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciba, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados". El arrepentimiento es una decisión libre de parte del pecador, hecha posiblemente la gracia capacitadora dada a él al oír el evangelio y creer en Cristo.

Marcos 1:15 "dice: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio". Cuando hablamos de esto, es claro que se refiere al tiempo de Dios, tiempo de gracia, tiempo que no se repite regularmente; es un tiempo de oportunidad en el que se abre los espacios divinos para mezclarse con los nuestros y transformarnos.

No es un tiempo "normal", que es lo que vivimos todos los días, los tiempos de nuestra vida cotidiana.

Aquí no sólo hablamos de nuestro tiempo, del tiempo histórico del pueblo, sino hablamos del tiempo de Dios. Cuando se habla del "Reino de Dios" no se refiere a un lugar, sino al reinado, al gobierno, al orden de Dios en el mundo.

Dios nos exige que para ser parte de este tiempo de vida y de su Reino, es necesario arrepentirnos de corazón y no sólo decir "perdón Señor".

Dios nos habla de un arrepentimiento profundo, tomar conciencia internamente de todas las actitudes, del odio, de la injusticia y de oprimir y utilizar a mi prójimo para mis intereses y tener la fuerza para poder expresarlo.

La otra exigencia es la fe, es decir, confía; tener la seguridad en el evangelio del Reino de Dios. Si no tenemos este convencimiento sobre la promesa de Dios, que es el evangelio, no podremos ser parte de ese proyecto.

Porque sólo una seguridad en el evangelio nos permitirá comprometernos con ese proyecto de Dios. La respuesta a esta llamada es nuestra, Dios está esperando nuestra respuesta de fe, de corazón y comprometida con Él.

Comentarios (0)
Escribir comentario
Your Contact Details:
Gravatar enabled
Comentarios:
Security Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.

!joomlacomment 4.0 Copyright (C) 2009 Compojoom.com . All rights reserved."

Última actualización el Miércoles, 09 de Junio de 2010 16:26